“Álvarez-Buylla ha abusado de su poder… pero en política ya es peso muerto”

La mala planeación de intentar transformar su agricultura totalmente orgánica, llevó a Sri Lanka a una debacle económica que lo sumió en una crisis de la cual su presidente, Gotabaya Rajapaska, huyó en un avión militar a las islas Maldivas tras las protestas masivas en el país.

En julio pasado, las protestas provocaron esta huida ante la gestión pública en busca de una iniciativa agroecológica para la que no estaban preparados, carente de bases científicas sólidas y ante múltiples advertencias de académicos y economistas dentro y fuera del país.

Este ejemplo es retomado por Brenda Valderrama para advertir cómo la administración pública puede tomar una mala decisión con consecuencias irreversibles si se apela al activismo y no al conocimiento científico, al pensamiento crítico. La investigadora del Instituto de Biotecnología (IBt) de la UNAM también refiere el ejemplo ante las decisiones gubernamentales por prohibir la aplicación de glifosato en cultivos transgénicos en el país sin que se ofrezca una alternativa clara –como en Sri Lanka– de cómo cubrir su uso generalizado en nuestro país, más allá de la agenda política e ideología de los funcionarios como Elena Álvarez Buylla, directora del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), una de sus principales impulsoras en la administración pública de la 4T.

ISAAC TORRES CRUZ

Junto con Antonio Lazcano, Valderrama expuso algunos de los múltiples cismas generados por el “desprecio” al conocimiento científico en la actual administración y sobre los que se toman las decisiones de gobierno y política pública.

“En esta administración los estudios técnicos o los análisis periciales no son elementos sobre los que se toman las decisiones, se toman sólo con base en la política”. Así, añadió, está por aprobarse la prohibición de glifosato como herbicida no porque tenga un sustento científico, sino a una postura ideológica y en el que se considera que el primero está ligado a los “intereses corporativos de las trasnacionales depredadoras, por lo cual debe ser nulificado desde sus bases”.

De nuevo, esto no es más que un ejemplo de la práctica de gobierno, enfatiza, y que se repite hacia el interior del mismo Conacyt y los temas prioritarios de la actual administración.

Incongruencias

“Un caso dramático en la incongruencia de este gobierno son los daños hechos a la Conabio, institución ejemplar en los términos más estrictos respecto al conocimiento, aprovechamiento racional de recursos biológicos del país (…) Estamos en riesgo de perder por completo una institución con valor extraordinario”.Antonio Lazcano

En el caso de la política científica, añade, ha acarreado problemas que han desangrado el sistema científico y “no vemos que se detenga, por lo que serán dos años más de lo mismo. Esperamos que, en 2024 –a través del voto–, se genere un cambio en esta política de gobierno y en la política científica del gobierno”, refirió durante su participación en la mesa Pensamiento crítico, Cultura y Ciencia, realizado por el Seminario Patrimonio Cultural: antropología, historia, legislación, del INAH.

Por su parte, Lazcano recordó que la debacle en Conacyt es reflejo de la atmósfera anti-intelectual alimentada por el presidente Andrés Manuel López Obrador. Tras los atropellos de Conacyt en el desmantelamiento del sistema de ciencia nacional, advirtió, se encuentra Álvarez-Buylla, quien “ha abusado de su poder” como funcionaria, no sólo imponiendo directores y cuadros ideológicos afines en los Centros Públicos de Investigación, sino “en términos del aprovechamiento que ha hecho para su proyecto particular para imponer políticas con consecuencias graves en la vida cotidiana de la nación”.

El profesor de la Facultad de Ciencias de la UNAM y miembro de El Colegio Nacional enfatizó que la operación de la actual administración debe suscitar en la comunidad reflexiones hacia el futuro para evitar este abuso de poder. “Pensemos en el futuro –porque hay que ir empezando a escribir el obituario político de Álvarez-Buylla– y, en el caso de los Centros Conacyt, plantear su autonomía, así como asegurar el presupuesto público para la ciencia y la cultura, que no es una dádiva, sino una obligación social. Hay que pensar qué hacer en el futuro para detener las amenazas presupuestales o abusos de poder en el mundo académico”.

DESMANTELAMIENTO.

Valderrama –ex presidenta de la Academia de Ciencias de Morelos y una de las académicas que mejor conoce el sistema de ciencia en el país– expuso que la gestión de este gobierno y la dirigencia de Conacyt en estos cuatro años la ha debilitado como organización. Por una parte, despidió a personal técnico y lo sustituyó con personal ideológicamente afín, aunque incapaz de llevar a cabo su trabajo.

“Eso lo vemos claramente con este permanente retraso en la emisión de resultados, convocatorias, el desaseo tremendo en convocatorias para comités, el seguimiento de los acuerdos… no hay actas ni listas de asistencia, no sabemos quiénes toman las decisiones, eso es un desaseo en su estructura organizativa”.

REDACCIÓN

“Álvarez-Buylla ha abusado de su poder… pero en política ya es peso muerto”

Por otra parte, agrega, se encuentra su debilitamiento institucional: “los científicos habíamos logrado imponer nuestros criterios y formas de hacer las cosas, era la única organización del gobierno que no se hacía en función del beneficiario, sino de sus méritos (…) el cual, ahora, sustituye la calidad en todas convocatorias por el criterio difuso de difícil operatividad que llaman ‘soberanía’”.

Se trata, dice, del desmantelamiento de Conacyt como organización y como institución, la cual impactará a todo el sistema de ciencia en el mediano y largo plazo.

PESO MUERTO.

Ante las críticas que ha recibido la comunidad científica o algunos de sus miembros que realizan este tipo de señalamientos, Lazcano dijo que no son entes desnaturalizados. “Que si tenemos una ideología, claro que sí, pero en México vivimos en un entorno totalmente polarizado donde cualquier crítica al gobierno es vista como si significara un apoyo a los gobiernos priistas o panistas anteriores, lo cual es completamente falso, porque para empezar mucho del priismo pasado ha reencarnado como si fuera un aparato místico hindú en el gobierno actual, de eso no hay duda (…)

“Cuando uno critica el aparato actual, por ejemplo, el de la ciencia, en modo alguno está añorando los regímenes pasados priista o panista. ¿¡Cómo va uno a añorar el pasado priista si ahí están Bartlett o Gertz en el gabinete!? Ahí siguen los mismos”.

Mirar hacia 2024

Si pasa la ley general de ciencia de Conacyt, “estaremos fritos, así como la generación de nuestros estudiantes y la de sus estudiantes a la vez (…) La comunidad científica debemos cerrar filas en 2024, sin importar quién gane la Presidencia, y con base en la unidad mirar hacia una nueva etapa”Brenda Valderrama

Lazcano recordó lo que analistas como el periodista y analista Javier Flores han publicado, la irrelevancia política de la funcionaria. “Elena Álvarez-Buylla representa ya un peso muerto en el aparato político actual. En realidad, es un estorbo porque no ha sabido generar una alternativa consecuente con las premisas del partido en el poder, por el contrario, se ha convertido en la catalizadora de conflictos brutales por su simplismo y su abuso de poder respecto a la ciencia. Hay colegas que deben apoyarla o a sus ideas sueltas, pero claramente no era la candidata original a ocupar Conacyt –salió emergente ante muerte de René Drucker– y no tiene una idea consecuente de cómo coordinar ni administrar el desarrollo científico mexicano, como queda claro en el desastre administrativo actual”.

https://www.cronica.com.mx/academia/alvarez-buylla-abusado-politica-peso-muerto.html

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