“Austeridad no quiere decir pichicatería”, dice gobernador electo de Hidalgo

EL UNIVERSAL

El gobernador electo de Hidalgo, Julio Menchaca Salazar (Morena), reconoce que la radiografía de su estado muestra pobreza y abandono, pero no es una rifa del tigre, porque la entidad tiene potencial para salir adelante.

Sentado en la sala de juntas de sus oficinas; a su espalda, un busto de Benito Juárez y dos banderas de México, Menchaca Salazar, abogado de 62 años, señala en entrevista con EL UNIVERSAL que ser el gobernador que acabó con 93 años de priismo en uno de los bastiones más importantes del partido tricolor a nivel nacional es una responsabilidad muy grande y deberá responder a las expectativas de la gente.

Promete tener un gobierno honesto y austero, al tiempo que aclara que “la austeridad no quiere decir pichicatería”.

Cuando era niño, ¿qué quería ser de grande?, ¿ya quería ser gobernador?

—No, eso se fue dando en el transcurso del tiempo; como todos los niños que quieren ser bomberos, policías, que quieren ser superhéroes, pero yo quería ser tintorero por la familia.

¿Cuál es su proyecto de gobierno para el estado?, ¿cuáles son las prioridades?

—El estado requiere una atención primordial en el combate a la pobreza, en la generación de oportunidades, en la infraestructura, la salud, la educación y el combate a la inseguridad. Son los elementos donde se tiene que enfocar un programa de gobierno, todos están entrelazados.

En el transcurso del tiempo se fueron abandonando muchas cosas y el estado que guarda Hidalgo es producto de ese desdén. Se han priorizado obras de carácter simbólico y una infraestructura concentrada en la capital para lucir y falta mucho en el interior del estado.

Uno de cada tres hidalguenses no tiene agua potable y los servicios públicos son deficientes, por ejemplo.

El compromiso es cumplir y un referente es el líder de este movimiento [de la Cuarta Transformación], el presidente de la República [Andrés Manuel López Obrador].

¿Qué tanto le da al Presidente parte de su triunfo?

—Claro, muy alto. Las encuestas señalaron al inicio del proceso que la pura marca, con el candidato que fuera, era de 40 puntos. Es una base muy fuerte, muy firme, y logramos llegar a 62, que se entiende como la aportación del candidato.

Usted reconoce todas las deficiencias que hay en el estado en todos los rubros: pobreza, infraestructura, inseguridad, ¿se sacó la rifa del tigre?

—Es un reto muy grande que asumo con mucha responsabilidad; hay potencial para sacarlo [al estado] adelante. Tiene solución y nos vamos a esforzar en revertir estas condiciones.

Vamos a trabajar intensamente seis años con un gobierno honesto y austero.

Hablando de austeridad, la gente tiene miedo de que se replique la política de austeridad que se tiene a nivel federal, que lleve a la desaparición de programas.

—La austeridad es no utilizar recursos en lo superfluo, no quiere decir que no se va a atender lo prioritario. La austeridad no quiere decir pichicatería. Una cosa es austeridad y otra mezquindad, no es lo mismo. Si hay dinero hay que utilizarlo, pero no para asesores, secretarios, choferes, vehículos, sino para la atención a la gente.

Se van a utilizar bien los recursos . Los programas sociales van a ser directos.

Le doy un caso en el que vamos a trabajar: había compras consolidadas de útiles escolares, se compraba el material al por mayor y se repartía a los beneficiarios, y había insatisfacción. Ahora lo que se va a hacer es entregar vales, activar la economía en papelerías y no una imposición donde se sospeche que hay un moche.

En el tema de inseguridad y el huachicol, el incremento delictivo y la incursión de cárteles de la droga al estado, ¿cuál será la política en estos rubros?

—Estar muy de la mano con el gobierno federal. [El huachicol] es un robo a la nación. Hoy en día, Hidalgo ocupa el primer lugar en robo de combustible. Como senador de la República impulsé la modificación de la Constitución del artículo 19 y de la legislación penal para hacerlo un delito grave.

Lo que tiene que hacer el gobierno federal, con apoyo del gobierno estatal y los municipios, es inhibirlo con vigilancia y generar políticas públicas que socialicen el tema, porque en algunos municipios las comunidades salen a defender a quienes robaron el combustible y arriesgan el patrimonio de la nación y la integridad de las personas. Tenemos el caso de Tlahuelilpan.

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¿En qué consistirá esta coordinación?

—En trabajar de la mano con el gobierno federal. Éste tiene que disponer de alta tecnología y de los medios de otros países que producen y refinan combustible. Se tiene que atacar desde la distribución, ya que es muy probable que estén involucrados desde adentro; no cualquiera va y pica los ductos, tiene que haber cierto grado de conocimiento e inteligencia.

Es público que en algunos casos, dentro de las presidencias [municipales] o de las policías hay este tipo de asociaciones y complicidades para proteger este negocio ilícito.

¿Es posible combatir esos nexos de corrupción en el país?

—Los países que han combatido eficientemente la corrupción se fueron primero sobre el dinero, los recursos del… no me gusta decirle crimen organizado porque le damos estatus, sino de los criminales a través de los recursos, y ya con eso desarticular toda una mafia. Es el reto del gobierno mexicano, tiene que ir sobre los fondos, sobre los recursos de estos criminales para poder estar combatiéndolo de manera eficiente.

Es un tema que le toca al gobierno federal, pero debe tener una colaboración del gobierno estatal y la exigencia de los gobiernos municipales que lo hagan.

Es usted el primer gobernador de oposición, ¿qué responsabilidad tiene?

—Mucha. Es responder las expectativas de la gente, de los ciudadanos que votaron por este cambio, pero además lo hicieron de manera contundente. Las encuestas tuvieron razón, como la que tuvo EL UNIVERSAL, fue muy certera, ahí se da uno cuenta de la seriedad de esos estudios.

Ser un gobernador que no sale del PRI, después de 93 años, ¿pesa?

—No, estimula, emociona.

¿Cuál será su política hacia las mujeres?

—Yo fui un senador feminista y voy a ser un gobernador feminista, tengo conexión con ellas.

¿Ellas ocuparán alguna posición?

—Algunas de ellas pueden ser.

Ya tiene una idea de su gabinete?

—Se está construyendo. Lo que les puedo decir es que todo lo que ha circulado, memes y ese gabinete con nombres muy raros o ponen puros hombres, no es. Hay algunos que hasta se ponen para que los vea.

Los voy a anunciar a todos . En este momento por ahora sólo yo, que voy a ser el gobernador.

https://www.eluniversal.com.mx/estados/trabajaremos-con-un-gobierno-honesto-y-austero

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