Las desigualdades han sido un factor para las mutaciones de Covid-19

RICARDO QUIROGA / EL ECONOMISTA

Se han cumplido prácticamente dos años desde la irrupción del virus SARS-CoV-2 y su paulatina propagación en el mundo. Fuimos testigos de un acto colaborativo sin precedentes en la comunidad científica para lograr en tiempo récord una reacción preventiva contra una de las calamidades sanitarias más impactantes de la historia moderna.

Hemos visto mutar ese virus en reiteradas ocasiones y surgir variantes desde una docena de países. Le hemos cortado el paso a muchas de ellas, pero también observamos cómo las desigualdades en el poder adquisitivo entre naciones se convirtió en un factor a beneficio de la propagación.

No es una coincidencia que gran parte de las variantes catalogadas “de preocupación” por la comunidad científica haya surgido en países con altos índices de desigualdad en el acceso equitativo a la vacunación. Hasta el momento son cinco las variantes catalogadas como tal, una de ellas, la alfa, surgida al norte, en un Reino Unido todavía desprotegido, en septiembre de 2020, cuando recién se perfilaban los ensayos clínicos de las primeras vacunas; el resto, surgido en países del sur global: beta (Sudáfrica, mayo de 2020), gamma (Brasil, noviembre de 2020), delta (India, octubre de 2020) y ahora ómicron (Sudáfrica, en noviembre de 2021).

La paradoja de las desigualdades
De acuerdo con información de la plataforma Our World in Data, de la Universidad de Oxford, mientras que países en su mayoría de alto poder adquisitivo, como Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Francia, Alemania, Rusia, China, Emiratos Árabes Unidos o Israel (que ya promueve una cuarta dosis en personas mayores de 60 años) han puesto en marcha la aplicación de dosis de refuerzo, otras naciones, como la gran mayoría de los países africanos, una parte considerable de América del Sur e India, batallan con las campañas para la aplicación del primer esquema. Sin embargo, paradójicamente, son muchos los países desarrollados que están padeciendo ahora mismo los embates de la variante ómicron. Hoy más que nunca somos corresponsables de este impasse sanitario.

La desigualdad en el acceso a las vacunas ha sido condenada en reiteradas ocasiones por el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom, quien ha advertido que un acceso sin equidad a las inmunizaciones puede dar lugar a mutaciones que prolongarán aún más la pandemia.

La semana pasada dijo que la “distorsión del suministro global” ha provocado que tres de cada cuatro trabajadores de la salud en África no hayan sido vacunados y solo la mitad de los países en esa región haya alcanzado un 40% de vacunación. Por ello, advirtió, lo que suceda del otro lado del mundo nos compete más que nunca.

¿Cuál es la situaciónde México?
En las últimas dos semanas, en el contexto de las fiestas decembrinas y con gran parte de los estados en semáforo sanitario en verde, nuestro país registró este domingo su cifra más alta de contagios diarios de diciembre, con 3,719 casos positivos, de acuerdo con los reportes diarios de la Secretaría de Salud. Las dos cifras más altas siguientes corresponden a los días 23 y 24 de diciembre, de manera consecutiva. Aunque aún las cifras permanecen moderadas y se equiparan con los puntos más bajos entre la segunda y la tercera olas.

Sobre la presencia de la variante ómicron en el país, de acuerdo con información de la Global Initiative on Sharing All Influenza Data, hasta este fin de semana se han reportado 42 casos, es decir que en cuestión de una semana casi se duplicaron en el país, toda vez que el martes pasado se habían identificado 23. Hasta ahora seis estados han confirmado la presencia de la variante: Ciudad de México, Nuevo León, Estado de México, Hidalgo, Tamaulipas y Sinaloa.

No obstante, han opinado expertos, entre ellos el doctor Andreu Comas, miembro del Consorcio Mexicano de Vigilancia Genómica, estos casos confirmados son apenas la punta del iceberg, dado que la capacidad de rastreo en el país es limitada y el incremento tiende a ser exponencial en los próximos días.

Por ejemplo, el secretario de Salud de Sinaloa, Diego Melesio Cuén, reportó este lunes que si bien hay un caso confirmado por ómicron en la entidad desde el 24 de diciembre, se supervisan cuatro casos sospechosos más.

Según los datos recabados y estimaciones de la Universidad de Oxford, en México aún predomina la variante delta, con el 72% de los casos activos, mientras que la ómicron se abre paso hasta ahora con un 28% del total.

Ahora bien, la tasa de mortalidad en nuestro país ha permanecido a la baja durante diciembre. Desde el pasado día 22 se ha reportado una tasa por debajo de los 200 fallecimientos por covid-19. Esto es prueba de la eficacia de la vacunación y de las medidas preventivas complementarias. Sin embargo, señalan especialistas que si bien ómicron ha demostrado síntomas más parecidos a un resfriado o una gripe común, este aún tiene efectos severos en aquellas personas no vacunadas.

https://www.eleconomista.com.mx/arteseideas/Las-desigualdades-han-sido-un-factor-para-las-mutaciones-de-Covid-19-20211227-0094.html

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