Acarrea nueva era de terror estigmatización a afganos y musulmanes

LA RAZÓN DE MÉXICO

La construcción de un discurso de guerra contra el fundamentalismo elevó la estigmatización y el rechazo contra afganos y musulmanes, hecho que podría continuar al alza por el sentimiento de derrota en Afganistán y por el vigésimo aniversario del 11-S, que podría convertirse en un detonador, reconocieron los académicos Silvio Waisbord y Rubén Ramos.

En entrevista con La Razón coincidieron en que toda esta campaña de décadas contra el terrorismo y retórica política pegó fuertemente en la población generando sentimientos como la islamofobia, lo que hace difícil eliminar o desarraigar esos pensamientos contra quienes son diferentes, en especial por sus presuntos vínculos con extremistas, aunque no estén verificados, o por seguir una religión contraria a la de Occidente.

Waisbord sostuvo que hay momentos que pueden anclar, disparar o reenergizar estos actos antimusulmanes y antiislámicos; tal es el caso de un nuevo aniversario de los peores atentados en EU, en los que fallecieron unas tres mil personas por el impacto de aeronaves secuestradas por integrantes de Al Qaeda en Nueva York, Washington y Pensilvania, pues un nuevo ataque o un recuerdo en la materia pone a flor de piel y agita todas esas emociones sufridas en el pasado.

Al respecto, Ramos, profesor de la UNAM, apuntó que, aunque los discursos políticos estaban encaminados a actuar contra grupos terroristas, a quienes les pasó factura fue a los ciudadanos y migrantes, quienes son repudiados, discriminados y agredidos en naciones como Estados Unidos y algunas de Europa.

“Se ha agudizado tanto la islamofobia que es complicado que se pueda eliminar ese elemento pronto”, admitió.

Muestra de ello es que 2001, el año de la tragedia, fue el que mayor agresiones registró por raza o religión contra ciudadanos en la nación herida por el terrorismo y fuertemente polarizada en la materia.

Estadísticas de crímenes de odio del FBI arrojan que en 2001 hubo seis mil 495 agresiones contra extranjeros por el hecho de serlo, así como por su color de piel. Estos ataques van desde insultos e intimidación hasta intentos de homicidio u homicidio, mientras que en 2019, último año contabilizado por esta agencia, la cifra fue de tres mil 963, lo que representa una reducción de 38 por ciento, hecho que se atribuye al miedo a actos terroristas.

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En tanto, en torno a creencias o vestimenta relacionada con alguna religión también se reportó una ligera caída de 16 por ciento al pasar de mil 828 incidentes a mil 521 en 18 años, periodo en el que 2001 también fue el año con más agresiones en la materia. Además, en el último año 13 por ciento de los ataques es dirigido a población musulmana, misma que es vinculada a diversos grupos extremistas como Al Qaeda, el Estado Islámico (EI), el Talibán, entre otros.

Al evaluar un sentimiento que se ha generalizado por tantos años, los analistas puntualizaron que éste también puede elevarse en regiones en las que se cree que se perdió la lucha contra Afganistán, luego de la retirada el mes pasado, reavivando sentimientos similares a los que enfrentaron cuando se identificó a grupos extremistas de origen musulmán o islámico como los responsables de la caída de las Torres Gemelas.

Además, ese país, ahora en poder del Talibán, es señalado como el de más alto Índice Global de Terrorismo, de acuerdo con una evaluación mundial, y puede generar cambios en las alertas y manejo en la lucha antiterrorista internacional para evitar que ese punto geoestratégico sea convertido nuevamente en cuna de grupos extremistas con intención de atacar a otras naciones.

En esta tónica, el sociólogo Waisbord reiteró que mucho de este rechazo ha sido promovido por políticos, quienes en su intento por generar simpatías en votantes han apelado a sentimientos islamofóbicos, y por Gobiernos, para justificar invasiones y prometer acciones contra el terrorismo.

Ejemplificó tal situación al recordar que la “salida de Afganistán estigmatiza a potenciales refugiados”, quienes quedan expuestos a críticas y discriminación en países occidentales.

Ciudadanos estadounidenses dan la bienvenida a refugiados.Foto: AP

Ante tal panorama, Ramos dijo que los afganos viven escenarios muy distintos fuera de Medio Oriente, pues en Estados Unidos hay una gran polarización en la población hacia los extranjeros y en Europa la situación puede ser más complicada, pues el repudio no es sólo por su religión o nexos con extremistas, sino por su nivel socioeconómico.

En esta región consideran que la precariedad de los extranjeros afecta el estatus de toda la población, ya golpeada por una pandemia como la de Covid-19 y una crisis económica, por lo que no es un escenario que favorezca a los refugiados, pues en su mayoría los afganos llegan con severas carencias, por lo que serían mal vistos.

Cabe destacar que, aunque decenas de países en América, Europa y Asia recibieron a los evacuados, no todos les abrieron las puertas, pues naciones como Austria, Grecia y Turquía rechazaron darles asilo y hasta reforzaron su seguridad fronteriza; mientras que Países Bajos, donde sí se recibió a un grupo de refugiados, ya se han registrado incidentes o movilizaciones para expresarles que no están contentos con que estén en su territorio y en Francia se detectó a un grupo de refugiados con presuntos nexos terroristas.

Ramos apuntó ante esta situación que cualquier costo para los involucrados en la guerra y para quienes huyeron del Afganistán se verá con el tiempo, con el impacto que tenga a nivel interno, en cada nación que recibió a asilados, mundial y hasta económico.

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Ambos académicos coincidieron en que una conmemoración como el 20 aniversario de los peores ataques terroristas con el expresidente Donald Trump generaría un mensaje mucho más radical contra este sector que el que podría tener en breve su sucesor Joe Biden, pese a que fue el primero quien alcanzó el acuerdo con el Talibán para abandonar Afganistán.

Ramos también señaló que con la cantidad de refugiados evacuados se generan alertas por el temor de que extremistas y yihadistas se hayan infiltrado en territorio extranjero.

En tanto, Waisbord refirió que “no sería sorprendente que (ese día) quede como un evento polarizado”, esencialmente por las profundas divisiones en EU como los criterios de la extrema derecha, sobre todo si no se cambia la retórica política.

Dichos señalamientos recuerdan a los múltiples ataques que se registran a diario contra personas sólo por tener diferente creencia política, social o religiosa en Estados Unidos, pues tan sólo en 2019, último año contabilizado por el FBI, se reportó que 70 por ciento de éstos corresponden a prejuicios por etnia y religión, mismos que se cometen en la vía pública, transporte, vivienda, iglesias, sinagogas y otros lugares.

  • El dato: El FBI alertó a la ciudadanía que ahora los grupos extremistas buscan reclutar a “combatientes” en redes sociales, por lo que llamó a identificar conductas criminales y posibles ataques violentos.

https://www.razon.com.mx/mundo/estigmatizacion-antiafganos-musulmanes-agudizo-dos-decadas-450801

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