Alumnos que atraviesen la actual “educación remota de emergencia” saldrán fortalecidos

ANTIMIO CRUZ BUSTAMANTE / LA CRÓNICA DE HOY

Si bien en las últimas décadas la humanidad se ha acostumbrado a experimentar cambios rápidos, el confinamiento que acompañó a la pandemia de COVID-19 dejarán una marca muy profunda en la historia de la enseñanza-aprendizaje. Lo que hoy viven millones de estudiantes ha sido definido como “educación remota de emergencia” y puede generar un nuevo tipo de estudiante fortalecido por una experiencia de vida tremendamente exigente.

Estas son algunas reflexiones que comparte con los lectores de Crónica Melchor Sánchez Mendiola, médico pediatra, profesor, doctor en Educación de Ciencias de la Salud y responsable de coordinar un cambio gigantesco que encara la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM): construir un nuevo modelo de educación que combine actividades presenciales con las actividades a distancia.

“El no poder reunir a las personas, por la pandemia, ha alarmado a muchos porque sienten que el uso de internet y otras Tecnologías de Comunicación e Información (TICs), sólo crean un escenario artificial en el cual no es posible lograr la experiencia educativa completa. Tienen cierta razón porque la formación como ser humano no sólo tiene que ver con el aula sino con la experiencia integral que tiene que ver con los compañeros, las vivencias en pasillos, la interacción social. Todo eso se tiene que resolver con trabajo en innovación educativa”, explicó.

Sánchez Mendiola fue nombrado el pasado 16 de junio como primer titular de la nueva Coordinación de Universidad Abierta, Innovación Educativa y Educación a Distancia (CUAIEED), de la UNAM. Hasta ese momento laboraba como profesor en la Facultad de Medicina, responsable de la educación de médicos residentes y como Coordinador de Desarrollo Educativo e Innovación Curricular de la UNAM.

“En la Universidad hay muchos cuerpos colegiados y cada uno irá construyendo por consenso las formas de trabajo, de acuerdo con el tipo de programa que imparten pues no es lo mismo un programa de filosofía o psicología que uno de cirugía o de ingeniería. Tenemos mucho trabajo por delante para resolver los cuestionamientos de quienes dicen que no es posible lograr la experiencia educativa a distancia”, explica el primer mexicano que recibió uno de los premios más importantes que entrega el Colegio Real de Médicos y Cirujanos de Canadá: el 2019 International Medical Educator of the Year Award.

CAMBIOS DRÁSTICOS. Muchos expertos afirman que lo que viven los estudiantes durante esta pandemia debería ser llamado “educación remota de emergencia”, que es diferente de la educación en línea que se había construido hasta ahora.

“Si bien ya tenemos muchos años diciendo que las Tecnologías de Información y Comunicación (TICs) son muy importantes para la educación y que hay que incorporarlas, la verdad pura y dura es que muchos docentes no las estamos usando lo suficiente porque estamos habituados a la educación cara a cara. Entonces, a diferencia de las emergencias que suben y bajan, esta emergencia ha generado que los docentes y los estudiantes se han tenido que familiarizar con nuevas formas de trabajo, les gusten o no, porque esto va a largo plazo”, dice al referirse a la comunidad de profesores de la UNAM, que integra a más de 40 mil profesores, que trabajan con 320 mil estudiantes.

Además de los retos para desarrollar nuevos contenidos y formas de evaluación, la pandemia y a “educación remota de emergencia” también han hecho evidente otros retos que hay que atender, por ejemplo, las dificultades adicionales que enfrente una joven o un joven que carece de un teléfono o una computadora para poder conectarse adecuadamente a clases o los problemas de conectividad que le puede aislar o disminuir su posibilidad de acceso a los contenidos que ofrezca la universidad.

Todos estos problemas, que se deberán atender paulatinamente, ya los vivieron y experimentaron en este ciclo escolar millones de niños y jóvenes, a quienes ya llaman “pandemials” y que han tenido que vivir dificultades adicionales en su proceso de aprendizaje. Sobre el futuro de esos jóvenes, Melchor Sánchez Mendiola llama a mirar las cosas con aliento y pensar que esta dura experiencia los hará más fuertes.

“Debemos ser optimistas porque es muy fácil caer en el camino del derrotismo. Yo creo que el vivir en carne propia los efectos de un fenómeno tan duro como éste, te marca porque como joven te queda clara la gran magnitud y relevancia de lo que está ocurriendo. Esta pandemia y sus soluciones tendrán mucho más impacto en esos seres humanos que lo que hayan leído o platicado. No sólo los universitarios, desde los niños de preescolar y primaria hay muchas preguntas sobre cómo será su vida adelante. Si vemos el vaso medio lleno, en lugar de medio vacío, estas personas se pueden acostumbrar a lograr sus metas con los recursos disponibles aunque sean pocos. Esta experiencia abre una serie de posibilidades para tener más flexibilidad en nuestros modelos de vida; vemos que podemos pasar más tiempo con la familia o con nosotros mismos y uno puede adquirir nuevas habilidades sin depender de los esquemas tradicionales de trabajo y educación. Serán más fuertes, resilientes y hábiles para adaptarse a los rediseños que experimentará el mundo. Aunque se oye feo, lo que no te mata te hace más fuerte y cuando hay algo que se tiene que hacer, pues se hace”, concluyó el profesor.

https://www.cronica.com.mx/notas-alumnos_que_atraviesen_la_actual_educacion_remota_de_emergencia_saldran_fortalecidos-1156945-2020

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