OPINIÓN. ¿Un 2018 azul?

Germán Martínez Cázares / REFORMA

A René Delgado, letras con verdad.

No escatimé elogio ni reconocimiento en la victoria del año pasado para Ricardo Anaya, “ganó como nunca en la historia del PAN”, escribí cuando ya se afilaban los cuchillos para cortar su cabeza y acabó ganando siete gubernaturas (Reforma. 8.06.16). “Los laureles son de él. El éxito es deslumbrante”; y agregué desde entonces: “ojalá (ese éxito) no sea cegador”. ¿Qué le pasó al jefe nacional? ¿Por qué perdió la brújula victoriosa en el Estado de México?

Sin duda, ahora, la responsabilidad de la terrible derrota mexiquense es suya. Si Josefina gana tendríamos, ya, candidato presidencial indisputado; pero perdió y debe afrontar ese fracaso. Insisto. Hace un año con merecimientos se colgó sus victorias; esconder las causas del descalabro mexiquense puede hacer gigantesco el error; y al contrario, explicar autocríticamente equívocos sin guardarlos debajo de la alfombra fortalecerá al partido para el futuro. Conocer los porqués del peor número panista en el Estado de México no cabalga en contra de nadie, sino a favor del PAN.

Josefina no tiene simpatía, ni empatía, ni alegría. Parece fingida, fue mala candidata. Nunca aclaró contundentemente la gestión de los mil millones de pesos de dinero público para esa fundación de apoyo a migrantes en la que ella tuvo alguna injerencia, su proyecto pareció nacer, crecer, reproducirse y morir a la sombra de Los Pinos. ¿Por qué la traicionó el gobierno federal con las filtraciones de la PGR si, como afirman, no pactaron nada?, ¿la atípica absolución de la PGR a su familia fue sin gestión ni costos políticos? Los electores huelen la independencia, autenticidad y sinceridad de un candidato. Si Anaya y Josefina negociaron una senaduría y una diputación previo a la jornada electoral, se burlaron del pueblo y de los panistas del Estado de México. Pronto lo sabremos.

El voto duro panista se ablandó. ¿Por qué no se mantuvieron fieles sus electores? ¡Por el comportamiento de otros panistas! ¿Apoyó Rafael Moreno Valle a Josefina? ¿La trató con la delicadeza dispensada a Alejandra Barrales? Costó votos la sanción política que el propio Moreno Valle ordenó infligir ¡en plena campaña! a Eduardo Rivera, coordinador de Vázquez Mota. El pleito de Puebla lo trasladó a Toluca, con la sonrisa de Osorio Chong. Además, me imagino que los mercenarios poblanos que anduvieron en Chimalhuacán o se comunicaron con Antorcha Campesina, propagaban la doctrina Gómez Morin. Por otro lado, ¿cómo tomarían esos electores panistas leales de Naucalpan, Atizapán, Huixquilucan, las declaraciones del ex presidente Calderón, también en plena campaña: “Yo sí he pensado, honestamente, la opción de salirme del PAN”? ¿Así convocamos a los ciudadanos? Claro que tiene razón Margarita Zavala en estar enojada. Los líderes azules deberían ofrecer una disculpa a los mexiquenses que antes de iniciar la campaña estaban dispuestos a darles el gobierno.

Fue mala broma la anunciada y nonata alianza PAN-PRD. Porque el PAN les regala el triunfo de Nayarit y varias alcaldías en Veracruz, y ahora resulta que el PAN ¡los necesita para el 2018! Echeverría y Yunes no piden vejigas para nadar. Valiente negocio “reinflar” con aire panista al PRD para que, ahora, extorsione a AMLO y/o al PAN y pida ¡a los dos! las perlas plurinominales de la virgen… El PRD ni siquiera le correspondió al PAN con “domar” a la rapaz antianayista, antipanista, moreirista y mentirosa candidata en Coahuila.

En el 2015 con El Bronco en Nuevo León la moda para ganar fue el “independiente”, el año pasado el panismo lucía a las puertas del Palacio Nacional, hoy la novedad son los “frentes opositores”. ¿El PAN baila la canción de la temporada? Es más útil una coalición de Anaya y Margarita, que esa amplia “alianza opositora” con membretes-busca-huesos.

“Existe el riesgo de dilapidar los triunfos en una guerra civil fratricida. Los odios panistas y la falta de generosidad han construido muchas derrotas”, escribí hace un año. Me apena autocitarme, pero agrego: ¿cuánto tiempo perdido?, ¿cuántos votos derrochados? La verdad electoral del domingo es una: en votos constantes y sonantes Morena rebasó al PAN. Despreciar la aritmética puede conducir a extraviar la razón.

http://www.reforma.com/aplicaciones/editoriales/editorial.aspx?id=114064&po=3

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