Habitantes de La Merced viven entre el olvido y la marginación

ELBA MÓNICA BRAVO / LA JORNADA

Residentes de viejos edificios del siglo XIX que se caen solos, como el ubicado en la esquina de Santo Tomás y Misioneros, colonia Centro, afirmaron que somos los olvidados, mientras a otras construcciones las habilitan como bodegas de comerciantes de La Merced, donde algunos líderes cobran cuotas a los vendedores para pagar el derecho de piso que exigen sujetos que se presentan como integrantes de la Unión Tepito.

Antes del mediodía, en la primera calle, a la altura de Ramón Corona, es habitual la presencia de un sujeto detrás de un zaguán donde se venden drogas al menudeo; además, en los números 48 y 41 es común ver a mujeres que ejercen el sexoservicio.

En un recorrido por La Merced Antigua, los habitantes de Regina, Misioneros, Ramón Corona, Roldán, Mesones y San Pablo dieron la bienvenida a la intervención comunitaria para el rescate del barrio a cargo de la Autoridad del Centro Histórico, que en un primer diagnóstico determinó que la zona es de alta marginalidad.

Víctor Hernández, quien atiende un local en la Plaza del Aguilita desde 1955, dijo que la inseguridad ha disminuido: ya no es lo mismo que hace años, aunque faltan luminarias, poda de árboles, botes de basura y mayor vigilancia.

En el conocido Polígono 73, de Fray Servando a Congreso de la Unión, que será intervenido, se detectó que se cometen de 130 a 250 delitos por kilómetro cuadrado al mes, donde la mayoría de sus habitantes se dedica al comercio o a la recolección de botellas de plástico.

Las brigadas de la Autoridad del Centro Histórico diagnosticaron que hay deserción escolar, viven personas de etnias, hay desocupación, presencia de gente con alguna discapacidad y encontraron a ocho personas con emergencia alimentaria.

En el viejo edificio los inquilinos colocaron tambores de camas en el techo para evitar que se desplome y amarraron los tinacos con lazos para que no se caigan con el viento; relataron que difícilmente hay apoyo de la policía o de la alcaldía Cuauhtémoc, mucho menos con una emergencia de salud porque no llegan las ambulancias.

Denunciaron a policías que pasan a cobrar cuotas por supuesta seguridad a comercios o para que vendan en la vía pública; sin embargo, prefirieron no dar nombres.

Acusaron a El Rafa, quien cobra por mantener un estacionamiento en Santo Tomás, donde desde hace años no circulan los vehículos. Los comerciantes se ven obligados a pagar cuotas de hasta 500 pesos a la semana a Los GarduñoLos ChachosLos Poblanos y Los Duarte.

https://www.jornada.com.mx/2022/07/21/capital/033n1cap

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