Con canje de armas, Michoacán busca ‘extinguir’ pacíficamente a autodefensas

MILENIO

A ocho años del surgimiento del primer grupo de autodefensas en Michoacán, los gobiernos estatal y federal pretenden desarmarlas y extinguirlas. A partir de esta semana, inició en ese estado el programa de canje de armas por electrodomésticos, un primer intento por convencer pacíficamente a los civiles de deponer las armas.

 

Alfredo Ramírez Bedolla, gobernador del estado, reveló que están perdidos alrededor de 8 mil rifles que fueron entregados por el gobierno federal en 2014 a los grupos de autodefensas, tras ser declarados policías comunitarios.

 

“Aquí en Michoacán tuvimos nuestro propio ‘rápido y furioso’ cuando Alfredo Castillo, el enviado de (Enrique) Peña Nieto, el virrey como se le conoce en Michoacán, entregó armas oficiales a grupos ilegales. Son seis mil u ocho mil armas que ya nadie sabe dónde quedaron y que el propio gobierno federal armó cómo grupos de autodefensas”.

 
Los líderes de las autodefensas se reúsan a entregar las armas | Octavio Hoyos

 

Por su parte, Alfredo Castillo ha mencionado en diversas ocasiones que las armas no se perdieron, que existe un registro que permite saber a quién fueron asignadas, incluso asegura que varias armas se encuentran en poder de las autoridades tras ser confiscadas en diversos programas de desarme.

A la par, también se reforzarán los operativos para detectar armas de contrabando en empresas de paquetería y se instalarán filtros de revisiones en centrales camioneras y carreteras.

Existe la presunción de que los grupos criminales trafican las armas que portan los autodefensas a través empresas de paquetería.

“No es nada más el tema de las autodefensas, pero es toda una estrategia donde participa la Fiscalía General de la República, la Fiscalía del Estado, el Ejército Mexicano, La Guardia Nacional, la Secretaría de Seguridad Pública del Estado”, aseguró Bedolla.

Sin embargo, integrantes de grupos de autodefensas consultados por MILENIO aseguraron que sólo dejarán las armas si el gobierno estatal y el gobierno federal les garantiza su seguridad.

En el caso de Tepalcatepec, la presencia del Cártel Jalisco en la zona continúa a pesar del despliegue de las fuerzas armadas. El CJNG mantiene el control de varias rancherías, lo que ha propiciado el desplazamiento de cientos de familias por la violencia.

La primera vez que estos grupos vieron la luz fue en 2013, en Apatzingán. Ciudadanos portando rifles y escopetas, y algunos pocos con cuernos de chivo, se levantaron en armas para hacerle frente a un puñado de narcotraficantes que los extorsionaban y mataban, o por lo menos esa fue la excusa de los civiles.

 

Así comenzó una encarnizada guerra, primero contra la Familia Michoacana, después contra Los Caballeros Templarios y recientemente contra el CJNG y otros grupos criminales menores, pero bien armados.

El gobierno federal, encabezado entonces por Enrique Peña Nieto, vio en estos ciudadanos con rifles y poca experiencia en luchas armadas a un grupo de aliados.

Los capacitó en el manejo de armas, los vistió con uniformes y los llamó policías comunitarios, para finalmente dotarlos con rifles AR-15 y pistolas de grueso calibre.

Los líderes más visibles de estos grupos fueron: José Manuel Mireles, quién fue detenido en 2014 junto con 83 de sus compañeros de lucha, acusados de portación de armas de fuego, e Hipólito Mora, quién estuvo preso acusado de asesinato.

Según un reporte de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, en México operan alrededor de 50 grupos de autodefensa, de los cuales 33 tienen presencia en Michoacán; la mayoría están asentados en Tepalcates, Buenavista Tomatlán, Apatzingán y demás poblaciones asentadas en tierra caliente y en las inmediaciones de Uruapan.

Sin embargo, con el pasó de los años, las llamadas autodefensas mutaron en grupos armados al servicio de narcotraficantes, sobre todo en Aguililla, donde el CJNG tiene su centro de operaciones, porque en ese lugar nació su líder, Nemesio Oseguera El Mencho.

“Aquí hay que partir del tema de que las llamadas autodefensas son grupos fuera de la ley y son grupos que, hay que decirlo con claridad, son brazos armados de una banda o de un grupo de la delincuencia, todas, eso que quede claro. No hay autodefensas del pueblo, eso es falso”, señaló el gobernador Alfredo Bedolla.

 

Sin embargo, algunos grupos de autodefensa se sienten con el derecho de seguir operando porque se ostentan cómo policías comunitarios, y por eso se niegan a deponer las armas.

El programa de canje de armas es apenas el principio de una serie de acciones que planea el gobierno de Michoacán, junto con el gobierno federal para desarmar a las autodefensas de forma pacífica.

Sin embargo, policías estatales de Michoacán consultados por MILENIO presumen que la violencia se puede sacar sobre todo en los municipios de Tierra Caliente, donde las autodefensas cuentan con fuerte presencia, incluso, no descarta la posibilidad de que se registren enfrentamientos en la zona.

Las autoridades acusan a las autodefensas de Michoacán de ser miembros de Cárteles Unidos, grupo criminal conformado por varios carteles contra el Cartel Jalisco Nueva Generación.

https://www.milenio.com/estados/canje-armas-michoacan-busca-extinguir-autodefensas

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