Pandemia aumentó trabajo de cuidados; gobierno destinó menos recursos

BELÉN SALDÍVAR / EL ECONOMISTA

Con la llegada de la pandemia del Covid-19 a México, las horas dedicadas al trabajo de cuidados aumentaron significativamente; sin embargo, el gasto que destina el gobierno a programas presupuestarios enfocados a esta labor presentó una disminución, de acuerdo con un análisis del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP).

Los datos muestran que en el 2020 los hogares mexicanos dedicaron 2,875 millones de horas en trabajo no remunerado en casa, lo que significó un incremento de 81 millones de horas respecto al 2019. El valor económico de esta labor fue de 6.4 billones de pesos, equivalentes a 27.6% del PIB. De esta cifra, las mujeres aportaron 73.3% y los hombres 26.7 por ciento.

En contraste al aumento de las horas dedicadas al trabajo no remunerado, el gasto que el gobierno dedica al rubro de cuidados mostró una disminución en el mismo año. De acuerdo con el CIEP, el gasto total fue de 28,271 millones de pesos, lo que representó una disminución de 19% respecto al año previo.

El trabajo de cuidados, recuerda el CIEP, hace posible la reproducción del sistema económico a través del mantenimiento de la fuerza de trabajo, que a su vez genera valor económico; no obstante, este trabajo usualmente no es remunerado. De acuerdo con cifras del Inegi, de 84 millones de personas que realizan esta labor, sólo 2.2 millones reciben ingresos.

Este tipo de trabajo es esencial para muchas familias mexicanas; no obstante, usualmente recae en las mujeres, quienes son consideradas como parte de la población no económicamente activa, aunque dediquen gran parte de su día a día a éste. Del total de horas dedicadas a labores en el hogar, 2,139 millones fueron horas que dedicaron las mujeres, mientras que los hombres únicamente destinaron 735 millones de horas al trabajo no remunerado del hogar.

“Por ello, es necesario reconocer este trabajo, redistribuirlo y remunerarlo (…) transferir parte de dicho trabajo al sector público promovería la profesionalización y creación de empleos, ya que la mayoría de las personas que se dedican a estas actividades lo hacen de forma no remunerada. Además se contribuiría a la reducción de las desigualdades que genera la división sexual del trabajo doméstico y de cuidado”, señaló el CIEP.

Alimentación, vivienda y cuidados
El análisis del CIEP arrojó que la alimentación, la limpieza y mantenimiento del hogar, así como los cuidados y apoyos fueron de las actividades a las que más se le destinaron horas en el 2020. En estas actividades, la mayoría de las horas las realizaron las mujeres.

En el caso de la alimentación, en el primer año de pandemia pasó de 831 horas a 871 horas en el 2020, mientras que la limpieza y mantenimiento del hogar fue de 712 a 765 horas, y los cuidados y apoyo pasaron de ocupar 473 horas a 451.

“La actividad que contribuye en mayor medida a la participación del valor económico del trabajo no remunerado del hogar, respecto del PIB en el 2020, corresponde a Cuidados y apoyo, aportando 7.7 puntos a la participación porcentual total (…), a pesar de que las horas dedicadas a Cuidados y apoyo son menos que las dedicadas a Alimentación, Limpieza y mantenimiento de vivienda, su contribución es mayor, ya que las actividades de cuidados son más costosas que proporcionar alimentos y limpieza”, expuso el CIEP.

El pendiente del sistema nacional de cuidados
Uno de los asuntos que podría abonar a este tema es la implementación de un sistema nacional de cuidados, con lo cual además de apoyar a los cuidadores y a quienes cuidan, podría fomentar la formalización laboral.

“Es fundamental sacar el trabajo de cuidados de la esfera privada e incorporarlo como un tema de política pública. La carga del trabajo no remunerado de los hogares podría compensarse a través de la asignación de gasto público para la creación de un Sistema Nacional de Cuidados. Éste promovería la implementación de políticas públicas que amplíen la oferta de programas sociales y servicios de cuidado a la niñez, personas adultas mayores, personas enfermas y con discapacidad”, señaló el CIEP.

De acuerdo con estimaciones de organizaciones civiles y analistas, la implementación de un Sistema Nacional de Cuidados necesitaría de un gasto entre 185,000 y 200,000 millones de pesos al año.

“Reconocer el valor económico del trabajo no remunerado del hogar y contabilizarlo dentro del PIB podría llevar a nuevos estándares de desarrollo y reducir las desigualdades”, destacó el estudio.

https://www.eleconomista.com.mx/economia/Pandemia-aumento-trabajo-de-cuidados-gobierno-destino-menos-recursos-20220315-0008.html

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