Gasto en salud no se volvió prioridad pese al Covid-19

BELÉN SALDÍVAR / EL ECONOMISTA

El gasto en salud sigue sin ser una prioridad a pesar de las lecciones que deja la pandemia de Covid-19, que impactó al país desde el 2020, aseveró Mariana Campos, coordinadora del Programa de Gasto Público y Rendición de Cuentas de México Evalúa.

“En el 2021 el gasto en salud, de 697,500 millones de pesos, cerró con un aumento de sólo 0.3% frente al 2020, lo que significa un crecimiento de 8% frente al 2018. No obstante, 54,900 millones de ese gasto consistió en aportaciones a fideicomisos, lo que implica que no tenemos certeza de que los recursos efectivamente hayan llegado a la gente”, explicó.

Sin esas transferencias, detalló, el gasto en salud hubiera sido 0.9% menor al del 2020, y 2.1% mayor al que se ejerció al cierre del sexenio pasado.Mariana Campos señaló que el gasto en salud que efectivamente llegó a la población acumuló un aumento, promedio, de 0.7 por ciento.En el caso de la inversión física en salud, ésta reportó una disminución de 11% respecto al 2018.

Ingresos crecieron 3%
México Evalúa precisó que en lo que va del sexenio, los ingresos públicos han presentado un crecimiento de 3%, lo que consideraron como un estancamiento de los recursos que solventan el gasto público.

Mariana Campos detalló que, en comparación con el último año de gobierno de Enrique Peña Nieto, los ingresos fueron 167,000 millones de pesos mayores al sumar 5.6 billones de pesos en el 2021.

“A mitad de camino en la administración de López Obrador, podemos decir que el avance de los ingresos no es satisfactorio (…) Los ingresos han aumentado sólo 1%, en promedio, en cada año de lo que llevamos del sexenio”, dijo.

Detalló que 47% de este crecimiento en los ingresos se debió a un mejor desempeño en la recaudación del Impuesto al Valor Agregado (IVA); sin embargo, el ISR no ha contado con la misma suerte y sólo ha crecido 1% en comparación con el 2018.

El estancamiento del ISR, que sólo ha dado 10,000 millones de pesos más respecto al 2018, se debe a que si bien el gobierno ha implementado una agresiva estrategia de fiscalización –sobre todo en el rubro de grandes contribuyentes– esto se ha hecho en un contexto donde la economía se mantiene débil.

En este sentido, Jorge Cano, investigador de Gasto Público de México Evalúa, señaló que el sector económico que ha incrementado su recaudación es el de dirección de corporativos y empresas, con un alza de 58% y el cual se relacionan con las medidas de fiscalización implementadas por el Servicio de Administración Tributaria (SAT).

“En el 2021, esta actividad aportó 53,600 millones de pesos, 58% más que en el 2018. No obstante, en el 2019 y el 2020 su aportación rondó los 37,000 millones de pesos, es decir, la fiscalización sobre la cúpula empresarial sólo se reflejó en el 2021. Además, la cifra del año pasado está lejos de los mejores años, como el 2011 o el 2013 cuando el sector aportó más de 80,000 millones. No hay mejora, sólo recuperación”, puntualizó.

Pemex, el consentido
En la parte del gasto, el 2021 cerró con presupuesto ejercido de 6.7 billones de pesos, 6.4% más que en el 2018; sin embargo, mucho de este crecimiento se debe a las transferencias extraordinarias a Petróleos Mexicanos (Pemex). Sin estas transferencias, el aumento del gasto habría sido de 1.5 por ciento.

Estas transferencias, explicó Lía Álvarez, investigadora del Programa de Gasto Público y Obra Pública de México Evalúa, sumaron 300,000 millones de pesos el año pasado.

En tanto, el gasto de inversión se ha visto castigado este sexenio y continúa 1% por debajo del nivel del 2018, explicó Jorge Cano. No obstante, para Pemex, la inversión física en lo que va del sexenio aumentó 26 por ciento.

https://www.eleconomista.com.mx/economia/Gasto-en-salud-no-se-volvio-prioridad-pese-al-Covid-19-20220224-0012.html

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