Crisis obliga a jóvenes a laborar en la informalidad

ANGÉLICA ENCISO L. / LA JORNADA

Hasta 2018 había 49.6 por ciento (19.5 millones) de menores de 17 años que se encontraban en pobreza, lo cual supera al promedio nacional de 41.9. Ahora con la pandemia este sector se enfrenta a un escenario con mayores dificultades, ya que corren el riesgo de tener que trabajar para llevar ingreso a sus hogares, indica el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).

En un reporte sobre la situación de niños y adolescentes ante la pandemia, el Coneval indicó que en junio de este año, según datos de la Encuesta Telefónica de Ocupación y Empleo, 55 por ciento de la población joven ocupada de 15 a 29 años estaba empleada en el sector informal.

Agregó que esta población enfrenta más pobreza moderada y extrema. Por ejemplo, de los adultos de más de 65 años 41.1 por ciento está en pobreza, es decir ocho puntos por abajo que los menores de 17 años, mientras que de la población de 18 años a 64, 38.7 por ciento estaba en pobreza.

Además, apenas 10.3 por ciento de la población de 12 a 29 años en zonas rurales tenía computadora, mientras que en las zonas urbanas era 37 por ciento. Con Internet, 12.4 de los jóvenes en zonas rurales contaba con el servicio, contra 54.2. por ciento de los que residen en áreas urbanas.

En cuanto a ingresos, reportó que 36.3 por ciento de los jóvenes ocupados de 16 a 29 años tenía ingreso laboral por debajo del costo de la canasta alimentaria, pero además apenas 5.1 por ciento de la población de 16 a 19 años que laboraba tenía acceso directo a servicios de salud.

Las perspectivas de los efectos de la pandemia en niños y adolescentes son que los menores de 17 años se enfrentan a un escenario con mayores dificultades ante situaciones económicas adversas por choques como la pandemia, agregó.

Además, en este contexto la pobreza laboral de esta población es superior a 50 por ciento de abril a junio, lo cual es mayor a la situación de personas de más de 18 años. Ante la pérdida de empleo de algún miembro del hogar, los menores están más expuestos a tener que trabajar para llevar dinero a su casa, apuntó.

Indicó que en cuanto a la alimentación, 18 por ciento de los jóvenes de 12 a 29 años en hogares rurales tienen escasa diversidad en su dieta, lo cual ocurre apenas en 8.2 por ciento de lo jóvenes en hogares urbanos. Sumado a ello, señaló, que en 2016 la prevalencia de desnutrición crónica en menores de 5 años en hogares con jefa de familia, era de casi 21 por ciento.

https://www.jornada.com.mx/2020/11/13/politica/015n1pol

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