El PAN ‘coquetea’ con la irrelevancia

EL FINANCIERO

En septiembre de 1939, Manuel Gómez Morin convocó a fundar el Partido Acción Nacional (PAN) con la intención de “mover las almas” de los ciudadanos. Ochenta y un años después, eso es precisamente lo que no está haciendo el instituto político que concibió aquel chihuahuense, uno de los “siete sabios” fundadores del partido.

Pese a gobernar a 40 por ciento de la población del país, ser la segunda fuerza política en el Congreso y tener a la mayoría de los gobernadores de la República en sus filas, es un partido “ensimismado”, “colapsado” y “capturado por clientelas”.

Ese es el análisis que hace Roberto Gil Zuarth, exdiputado federal y expresidente del Senado de la República por el blanquiazul. La visión crítica que tiene de su partido no es solo por los malos resultados obtenidos en la más reciente jornada electoral, en Hidalgo y Coahuila.

“En los últimos 15 años el PAN se ha visto el ombligo, ha cerrado sus puertas”, dijo. “Tiene un promedio de edad de 50 años y no estamos abiertos a los jóvenes, con un padrón cerrado, altamente manipublable”.

En 2018, el candidato panista a la Presidencia de la República, Ricardo Anaya, obtuvo el 22.2 por ciento de la votación nacional, el peor resultado en una elección presidencial desde 1988, cuando Manuel Clouthier obtuvo 17.07 por ciento de los votos.

En la Cámara de Diputados, el PAN no obtenía un resultado tan bajo como el de hace dos años desde 1986; en el Senado consiguió su resultado más pobre en 24 años. En tanto que en las elecciones del 18 de octubre, el PAN se borró en Coahuila, donde el PRI se llevó ‘carro completo’ en la renovación de ayuntamientos.

“En Torreón gobernamos y teníamos un electorado muy fiel a Acción Nacional, que tiene una afinidad por las tesis históricas del PAN”, apunta Gil Zuarth. “Hoy se desplazó a un lejano tercer lugar”.

Ernesto Núñez Albarrán, autor del libro Crónica de un sexenio fallido, referente a la administración de Felipe Calderón, apunta que si bien las elecciones de octubre hay que verlas con reservas, pues son estados que siempre han estado bajo la hegemonía del PRI, el PAN había ganado espacios en algunas ciudades y había disputado con el PRI una elección cerrada en Coahuila.

“El PAN está en el peor momento de su historia porque sigue pagando las consecuencias de haber hecho malos gobiernos del 2000 al 2012”, señala tajante Núñez. “(La ciudadanía) reprobó su manera de gobernar después del gobierno de Felipe Calderón”.

El exmandatario, afirma el autor y periodista, destruyó el partido y lo usó para imponer todo: candidatos, doctrina, rumbo y formas antidemocráticas al interior. En este último punto, el de la pérdida de democracia interna, coincide Gil Zuarth, aunque sin responsabilizar a Calderón, de quien fue secretario particular. “Hoy es un partido cupular, capturado por clientelas y por ciertas inercias que tienen que ver con el control del padrón”, apuntó.

No todos ven un barco que se hunde. Juan Carlos Romero Hicks, actual coordinador del PAN en la Cámara de Diputados, es uno de ellos. “No está en ese supuesto (el partido)”, dijo el también exgobernador de Guanajuato. “Hay un escenario de una gran expectativa, pero el partido, sin estar en velas de victoria, está en ruta de ella”.

El político reconoció que el PAN necesita más humildad y autocrítica, pero su optimismo lo basa en los resultados obtenidos en 2019 en varias elecciones locales, en las que aún mantienen cierta fortaleza. “Créanme, hay vida más allá del Periférico”, dijo. “Vayan a Guanajuato, donde yo estoy, donde ganamos todo, 15 de 15 diputados federales, 21 de 22 diputados locales, la gubernatura por 25 puntos porcentuales, el único estado del país donde no ganó el presidente actual”.

Sin embargo, hay otros sitios en donde la hipótesis de Romero Hicks no se sostiene y Gil Zuarth apunta rápidamente a Jalisco, un antiguo bastión panista de donde quedó borrado por Movimiento Ciudadano (MC). El PAN gobernó sin pausa la entidad desde 1995 hasta 2013, cuando el PRI recuperó el Ejecutivo estatal de la mano de Aristóteles Sandoval. Sin embargo, en 2015 los panistas fracasaron en su intento de recuperar el poder y cedieron ante Enrique Alfaro y la ‘ola naranja’ de MC. En 2018, el PAN quedó relegado a tercera fuerza en el congreso estatal, detrás de MC y Morena.

Baja California tiene un sitio especial para el panismo. Ahí es donde Ernesto Ruffo se convirtió, en 1989, en el primer gobernador de la oposición en el país. También es en donde Francisco ‘Kiko’ Vega entregó el año pasado el poder a Jaime Bonilla, de Morena. En 2018, en las elecciones locales, el PAN ganó Yucatán, mantuvo Guanajuato, pero perdió Veracruz. Y ahí, donde los electores “tienen rostro y corazón”, según Romero Hicks, el panismo salió derrotado en San Pedro Garza García, Nuevo León, por primera vez en 30 años. En Tabasco, por primera vez en su historia, el PAN perdió el registro como partido político, al no alcanzar la mínima votación requerida por la ley.

A juicio de Ernesto Núñez, el PAN hoy es sin duda la segunda fuerza política del país. “Yo no diría que es una fuerza irrelevante, su fuerza política ahí está”, dijo. “Pero sí se ha vuelto irrelevante en el debate público, es decir, el partido de derecha que estaría llamado a ser el principal partido opositor frente a un gobierno como el de Andrés Manuel López Obrador, hoy no es capaz de posicionar una agenda”.

Por ello, advierte, “el espacio político que tendría que ser el del PAN lo están ocupando otras opciones políticas incipientes, como Frenaaa (Frente Nacional Anti AMLO), o México Libre”.

Que el Tribunal Electoral le negara el registro a la agrupación política de Felipe Calderón y Margarita Zavala, sería una oportunidad para los panistas de poder recuperar ese electorado perdido. Incluso Romero Hicks considera que muchos de los simpatizantes de México Libre pueden encontrar un espacio propicio en el PAN. Pero a la luz de los resultados recientes, no queda claro que el blanquiazul pueda sentarse a esperar a que otros fracasen.

“Así no vamos a representar a nadie, nosotros somos buenos para representarnos a nosotros mismos, ya no estamos representando a nadie, la base social del PAN se está erosionando”, reconoce Gil Zuarth.

Núñez, en tanto, considera que el partido que construyeron también políticos como Efraín González Morfín, Luis H. Álvarez y Efraín González Luna, hoy sigue pagando el error estratégico de haber ido en alianza con el PRD en 2018, además de los escándalos de corrupción que comenzaron con ‘Amigos de Fox’, la práctica de los ‘moches’ en el Congreso y las sospechas de sobornos en el caso Odebrecht.

Por ello, Romero Hicks apela a la renovación de sus documentos básicos, al fortalecimiento de los liderazgos locales, y confía en que es momento de trabajar para fortalecer al partido, más allá de figuras o mesías salvadores.

El partido tiene la ventaja, según el líder de los diputados azules, de que sus liderazgos no sólo están en el Comité Ejecutivo Nacional, sino en las otras instancias de toma de decisiones, como el Consejo Nacional, la Comisión Permanente del PAN y la Asamblea Nacional.

El proceso electoral 2020-2021 comenzó formalmente el pasado 7 de septiembre y concluirá con la jornada electoral del domingo 6 de junio de 2021, es decir, dentro de solo siete meses. Será, de acuerdo con el presidente del Instituto Nacional Electoral, Lorenzo Córdova, el proceso electoral más grande y complejo de la historia. Y la prueba de fuego para el PAN.

 

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