Sobre algunos aspectos pedagógicos en tiempos de pandemia 1/3

CURRÍCULUM Y PEDAGOGÍA / OCTAVIO CAMPUZANO CARDONA

En diversos foros dentro de la UACM y otras universidades existe una confusión entre currículum y pedagogía. Además, se pierde de vista cómo es que tanto el currículum como la pedagogía pueden encontrar instancias viables dentro las instituciones de educación superior. Lo anterior es lo que Basil Berstein ha llamado “el código”. Se considera necesario tener en cuenta que en esta situación académica excepcional derivada de la pandemia de SARS COV-2, en la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM) estamos frente a un problema de carácter pedagógico que no se resuelve solamente proponiendo alternativas didácticas.  La siguiente reflexión se realiza pensando en las llamadas ciencias duras. Sin embargo, mutatis mutandis se puede extender a las ciencias sociales y a las humanidades.

Berstein (1976) describe el funcionamiento de una institución educativa por medio de tres conceptos: clasificación, enmarcación y código. Las dos primeras son formas de transmisión de las formas públicas del pensamiento. Las considera hechos sociales y describe que juegan el papel de normas explícitas e implícitas a partir de las cuales los estudiantes siguen rutinas para aprender. La clasificación se refiere a las relaciones entre los contenidos y al grado de mantenimiento de los límites entre ellos; proporciona la estructura básica del sistema de mensajes denominado currículum. Éste es el principio por el cual ciertas unidades de tiempo y sus contenidos se presentan en relaciones especiales entre sí. Las relaciones entre contenidos se dan en términos de la cantidad de tiempo acordado a cada contenido. Por su parte, la enmarcación se usa para determinar la estructura del sistema de mensajes denominado pedagogía. Se refiere también a la fuerza de los límites entre lo que puede ser transmitido y lo que no puede ser transmitido en la relación pedagógica.  Asimismo, describe el grado de control que el maestro y el alumno poseen sobre la selección, organización, ritmo y tiempo del conocimiento que se transmite y recibe en la relación pedagógica. Este autor hace una distinción entre enmarcación fuerte y enmarcación débil.

En la UACM, el conocimiento tiende a ser transmitido mediante enmarcaciones fuertes que controlan la selección, organización, ritmo y temporalización del conocimiento. La adquisición del conocimiento no es tanto un derecho; en el sentido de que debe ser ganado o trabajado. La enmarcación fuerte reduce el poder del alumno sobre el “qué”, el “cuándo” y el “cómo” del conocimiento que él recibe.  Empero, incrementa el poder del maestro en la relación pedagógica. Sin embargo, la clasificación fuerte reduce la injerencia del maestro sobre lo que transmite, ya que éste no puede sobrepasar los límites entre los contenidos. (Berstein 1976, pp. 1-8).

El último elemento considerado por Berstein es el código, el cual consiste en un principio regulativo tácitamente adquirido que selecciona e integra significados relevantes, formas de su realización y sus contextos evocativos. Esta definición está basada en la intuición de que la selección de significados apropiados presupone su reconocimiento. Su reconocimiento presupone la identificación de su marco de referencia (contexto). Asimismo, el marco de referencia presupone un principio de clasificación de diferentes marcos. Cualquier código agregado envuelve una organización jerárquica del conocimiento; de tal forma que el último misterio de la materia se revela muy tarde en la vida educativa.

El concepto clave del código agregado es la disciplina. Esto significa aprender a trabajar dentro de un marco recibido. Se refiere también a aprender qué preguntas pueden hacerse en un momento particular. A causa del ordenamiento jerárquico del conocimiento en el tiempo, ciertas preguntas no entran en un marco particular. Disciplina entonces significa aceptar una selección dada, una organización, un ritmo y una temporalización del conocimiento realizada en el marco pedagógico. Con el incremento de la vida educativa, existe un debilitamiento progresivo de la enmarcación, tanto para el maestro como para el estudiante. En este sentido, el estudiante se integra a una nueva identidad educativa mediante el proceso de resocialización en una nueva lealtad a una materia. Es el sentido de lo sagrado de acuerdo a Berstein; en sus palabras, el sentido de la diferencia de conocimiento educativo no surge tanto de una ética del conocimiento en sí mismo, sino que es más bien una función de la socialización en una lealtad a una materia. Es la materia la que se convierte en eje de la identidad. Cualquier intento por debilitar o por cambiar la fuerza de la clasificación (o aún la fuerza de la enmarcación) puede sentirse como una amenaza a la identidad propia; también puede experimentarse como una contaminación que hace peligrar lo sagrado. Tenemos aquí una fuente de resistencia al cambio del código educativo (Cfr. Ibid. Berstein 1976, p. 7).

Así, ser sensibles a la existencia de códigos construidos en la universidad a lo largo del tiempo debe tomarse como una virtud de la que debe partirse para proponer cambios en la dinámica pedagógica. En primer lugar para enfrentar la pandemia y en segundo para emprender cambios institucionales más profundos.

[*] Octavio Campuzano Cardona es profesor investigador en la academia de cultura científico-humanística, UACM,

Bibliografía

Berstein B. (1976), “Clasificación y Enmarcación del conocimiento educativo”, Vol.1 Towards a theory of educational transmissions, London.

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