OPINIÓN: El Correo Ilustrado

REDACCIÓN /LA JORNADA

Vetar la Ley de Seguridad, oportunidad para Peña Nieto

Frente a todo el pueblo de México el C. Enrique Peña Nieto, como titular del Ejecutivo federal, podría reivindicarse si vetara la Ley de Seguridad Interior. Lo anterior es un reclamo generalizado proveniente de México y del mundo, por ser una ley contraria a derecho, a libertades básicas, a la civilización. Vetarla exigiría coraje y patriotismo. Si lo hiciere, el pueblo mexicano y el mundo civilizado se lo agradecerían, al entrañar grandeza, justicia y altura de miras.

Sería el día del veto, uno de felicidad, al quedar salvadas las libertades; y desde los amplios horizontes históricos, recordado ese día como uno de gloria para el derecho. Representa una oportunidad inédita para que el actual jefe del Ejecutivo sea recordado con afecto en el porvenir por el pueblo noble, en contraste con la historia presidencial mexicana de los 50 años anteriores, que es de repudio generalizado. No somos ilusos, siguiendo el consejo de Manuel Gómez Morín, pero creemos en la virtud humana de la sabia rectificación.

José Mauro González-Luna M.

México y la estrategia de protección de Trump

Al más puro estilo trumpiano, la Estrategia Nacional de Seguridad (ENS) de Estados Unidos abunda en inexactitudes, medias verdades y, de plano, mentiras.

Su agresiva retórica, evidente desde la primera oración, destaca la misma realidad que pretende ocultar: el repliegue del país vecino en la proyección mundial de su poder, la pérdida de liderazgo entre sus aliados, su derrota militar y diplomática en Siria, su autoinfligida derrota sobre Jerusalén, su impotencia militar y diplomática frente a Corea del Norte y China, etcétera. En pocas palabras: su aislamiento.

La ENS es un intento por remediar el malaise (malestar) de la opinión pública estadunidense, cansada de la estéril guerra permanente, que pretende galvanizarla en una paranoia con la fuerza como único remedio y con el designio de revertir lo que no es sino el declive de las estructuras del poder internacional heredadas de la Segunda Guerra Mundial.

La ENS contiene, entre otras, dos importantes cuestiones que tocan a México: la acción directa de Estados Unidos en el combate a las organizaciones delictivas trasnacionales en su mismo origen y la protección de las fronteras.

La criminal decisión de Felipe Calderón de militarizar el combate al narcotráfico implicó desde un principio el involucramiento del gobierno de Estados Unidos en la guerra contra los cárteles. Pero la ENS apunta ahora a acciones directas por efectivos estadunidenses contra las organizaciones criminales transfronterizas, lo que sugiere el empleo de esquemas muy difundidos con los que operan las Fuerzas de Operaciones Especiales en África y Medio Oriente: de manera independiente con uniformes e insignias de los países huéspedes. O por mercenarios.

En este contexto, si bien hasta ahora las autoridades mexicanas no han negado la presencia y operación de efectivos extranjeros en nuestro país y sólo se niegan a detallar sus funciones, con la Ley de Seguridad Interior su presencia y actividades serán absolutamente secretas. Uno debe preguntarse si el apuro para aprobar la referida ley de seguridad no estaba previsto para adelantarse unas horas a la ENS y embonar ambos en un solo proyecto.

Desde hace años, para Washington la protección de sus fronteras incluye la sur de México como propia. Las tropas mexicanas en los límites con Guatemala operan con mando de la Secretaría de la Defensa Nacional, pero con la supervisión del Comando Norte de Estados Unidos, que también la ejerce sobre las fuerzas guatemaltecas en el lado de su frontera. La ENS toma esta realidad como punto de partida para estrechar los tejidos de las redes e impedir el paso de quienes, por color o creencia, Estados Unidos los percibe como amenaza, sean de África, o de las minúsculas minorías musulmanas de Belice, Trinidad y Tobago o Guyana.

La ENS confirma que la nueva normalidad en las relaciones con Estados Unidos son las amenazas contra la soberanía nacional. Todos los mexicanos debemos estar conscientes de que, en la inmensa lista de problemas que conforman la crisis de México, hay que subir de rango los que surgen de nuestra relación con el vecino del norte.

Francisco Correa Villalobos, embajador de México en retiro

Implícito

“Un soldado en cada hijo te dio…”, reza la primera estrofa de nuestro himno nacional…. ¿Tons’, pa’que más?

Gladiola Orozco

Responderá a denuncias de violencia de género en UACM

Para no abusar del espacio de El Correo Ilustrado, en mi artículo del próximo sábado responderé a la demanda publicada ayer, en este espacio, sobre violencia de género en la Universidad Autónoma de Ciudad de México (UACM).

Hugo Aboites

Oídos sordos de quienes ostentan el poder en el país

Quienes ostentan el poder en nuestro país, pasaron del tristemente célebre no entienden que no entienden, al no querer escuchar las recomendaciones individuales y de organizaciones nacionales e internacionales de que no se aplique la Ley de Seguridad Interior.

Fernando Quiroz Nácar

Omisa la PGJDF en caso de alumno muerto en la UNAM

Por este conducto informamos que el 19 de diciembre asistimos a los padres de Luis Roberto Malagón de Gaona, estudiante de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), fallecido a consecuencia de hechos suscitados el 18 de agosto pasado en Ciudad Universitaria.

Lo anterior, a efecto de presentar una ampliación de la demanda en el amparo con el expediente 910/2017 que se lleva ante el juez décimo de distrito en materia penal en Ciudad de México (CDMX), a fin de precisar omisiones en las que ha incurrido el Ministerio Público (MP) especializado de la Procuraduría General de Justicia de CDMX, en atención a la comunidad universitaria. Entre las omisiones destacan:

–Falta de exhaustividad en la investigación sobre las lesiones que presentó el cuerpo de Luis Roberto.

–La obtención de las notas medicas de la clínica 8 del IMSS y las razones por las que el joven fue atendido por un problema neurológico, cuando tenía signos de inmersión y asfixia por edema pulmonar y craneal.

–La aclaración de las contradicciones de los paramédicos de la UNAM con relación a las declaraciones de otros testigos de los hechos.

–El desahogo de pruebas periciales tendientes a dilucidar el tema de protección civil en las instalaciones donde fue encontrado Luis Roberto aún con vida.

–La omisión de la UNAM para entregar al MP los videos de vigilancia, particularmente el de la cámara que se encuentra en el lugar de los hechos, así como información adicional sobre las actividades que tuvo Luis Roberto el 18 de agosto anterior en sus instalaciones y la información relacionada con testigos de los hechos.

En consecuencia, seguimos en la exigencia de justicia en el caso y además confiamos en que admitirá la ampliación de la demanda el juez ante el que se tramita el juicio de amparo, promovido en razón de la actuación dilatoria del Ministerio Público.

Víctor Rogelio Caballero Sierra, Colectivo Democrático Aequus, Promoción y Defensa de Derechos Humanos

http://www.jornada.unam.mx/2017/12/20/correo

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