El Legado Educativo de EPN

JUAN CARLOS MIRANDA ARROYO / SDP NOTICIAS

Tomo nota sobre la comparecencia del Maestro Aurelio Nuño, titular de Educación Pública, efectuada ayer, 31 de octubre, en la sede del Senado de la República: “Durante su comparecencia en la Comisión de Educación, Aurelio Nuño expresó que si bien el presidente Enrique Peña Nieto asumió los costos políticos de la Reforma Educativa de 2013, ese ordenamiento va a ser el legado más importante de esta administración.” (1) Al parecer lo más importante, para el gobierno de Peña Nieto y el titular de la SEP, es el ordenamiento jurídico (reforma al Artículo 3o. de la Constitución y leyes asociadas o secundarias), en términos de establecer el marco legal general para emprender luego la reforma educativa. Sin embargo, algunos expertos en cambio educativo, de largo plazo y de carácter nacional, como Michael Fullan (2), indican que lo más importante es, primero, producir los consensos y la legitimidad de las reformas educativas en las escuelas, es decir, con la gente, con las comunidades, a partir de un modelo educativo de cambio y, posteriormente, formalizar las modificaciones pertinentes en la Constitución y las leyes.

Nuño afirmó ayer que “Hoy podemos decir que ya tenemos en marcha, en proceso, la construcción de un nuevo modelo educativo… La Reforma Educativa avanza, inclusive en Guerrero, Oaxaca, Chiapas y Michoacán, porque se recuperó la rectoría del estado en la materia. Ese va a ser el legado del presidente Peña”, presumió Nuño Mayer en el marco de la Glosa del V Informe de Gobierno.

El detalle está en que el Modelo Educativo se construyó desde las alturas hasta el 2016, luego se sometió a consulta pública y se publicó hasta el 2017, pero se consumió tiempo sin que éste entrara en operación. ¿Por qué la estrategia en materia educativa no se hizo al revés, como política de Estado? ¿Por qué no se diseñó desde 2013 el planteamiento educativo junto con docentes, directivos, estudiantes y padres de familia, previa evaluación inicial, y luego se realizaban los cambios al marco legal?

Hoy, con los resultados obtenidos por los estudiantes de educación media superior (Planea EMS, INEE, 2017), a la baja en Lenguaje y Matemáticas, podríamos decir que durante los últimos 5 años no se ha hecho nada relevante, en términos del cambio educativo y los aprendizajes escolares. Por el contrario, se confirmaron los pésimos resultados de aprendizajes en la mayoría de los estudiantes del Sistema Educativo Nacional.

En efecto, han pasado cinco años desde que este gobierno de EPN tomó el timón de la educación del país, y el legado que se presume es sólo a nivel de ordenamientos jurídicos, pero ¿qué ha sucedido con el cambio educativo, es decir, en lo sucedido o vivido en las aulas, en los laboratorios, en los talleres y demás espacios y tiempos diseñados para desarrollar los aprendizajes?

En su comparecencia de ayer, “…el funcionario federal indicó que el sistema educativo mexicano registra a 35 millones de alumnos, a dos millones de maestros y a más de 260 mil planteles: Es uno de los sistemas educativos más grandes del mundo”… Además, destacó los avances en la cobertura educativa, y comentó que se reconoció que faltaba calidad en la educación, por lo que pese a las resistencias se avanza en la transformación, y se dejan atrás viejas prácticas de venta y herencia de plazas, así como el influyentismo para ingresar al Servicio Profesional Docente.”

Al menos es una buena noticia que el responsable nacional de los proyectos y las acciones en materia de políticas de la educación pública, reconozca que no basta con obtener avances en la cobertura educativa (que aún presenta deficiencias en educación preescolar y media superior, por cierto), sino que también es necesario avanzar en los indicadores más específicos de la educación: Que los estudiantes aprendan lo que los planes y programas dicen que deben aprender en las escuelas.

No nos sirve de mucho que el secretario Nuño diga que se recuperó la rectoría del Estado en materia educativa, si esa acción no se traduce en resultados positivos en términos de aprendizajes. Tampoco contribuye al debate educativo, el hecho de declarar que se ha contenido a la disidencia magisterial. Me parece que esa es una declaración más policiaca que política. O como diría Manuel Gil Antón: Eso se parece más bien a una nota de un “Parte de Guerra”.

La pregunta que nace, en medio de todo este debate público sobre la educación en México, es: ¿Cuál es el verdadero legado educativo de la administración de EPN, en términos de los procesos y los resultados, específicamente en el ámbito de los aprendizajes de los estudiantes de la educación obligatoria?

Espero que no tengamos que esperar 20 años para contestar esta pregunta.

https://www.sdpnoticias.com/nacional/2017/11/01/el-legado-educativo-de-epn

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