OPINIÓN: REFLEXIÓN UNIVERSITARIA

Gonzalo Llamas Bañuelos / LA CRÓNICA

 

Partido Nueva Alianza (Panal)

En el 2005 la profesora Elba Esther Gordillo era la dirigente nacional del SNTE, posición que le daba mucha fuerza política, por tal razón, obtiene registro para un nuevo partido al que denominó Nueva Alianza, ofreciendo al elector una opción distinta e innovadora; se declara como un partido socialdemócrata de izquierda moderna, al estilo de las izquierdas europeas. Se presenta por primera vez en las elecciones federales de 2006, llevando como candidata a la Presidencia de la República a Patricia Mercado, los votos conquistados por el Panal además de obtener 4 diputados federales y 2 legisladores a la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, le permiten el refrendo del registro del partido.

La historia de la profesora Gordillo data desde el sexenio de Carlos Salinas, quien le encumbró a la dirigencia nacional del SNTE; no obstante ser militante del PRI, ella apoya veladamente la candidatura de Fox por el PAN en el 2000 y en 2006 nuevamente favorece al PAN y su candidato Felipe Calderón, motivo por el cual es expulsada del partido tricolor. Hoy, Elba Esther se encuentra privada de su libertad, sujeta a varios procesos penales. Es probable que las acusaciones en su contra tengan fundamento, pero creo que el problema de fondo es haberse indisciplinado cuando era secretaria general del PRI y traicionado a Roberto Madrazo, a la sazón candidato presidencial, para apoyar a los albiazules. Derivado de su encarcelamiento, la participación del Panal en elecciones locales fue hacia abajo, dada la falta de liderazgos a la altura de su fundadora; sin duda, la profesora está pagando la osadía de haber enfrentado y retado públicamente en 2012 al entonces candidato y virtual ganador Enrique Peña Nieto. No obstante, el Panal sin la guía de la profesora ha seguido adelante tratando de contar con una estructura sólida basada en el trato cotidiano de los maestros con los padres de familia, indudablemente, ese vínculo fue una de las razones por las cuales la profesora se decidió a formar un partido político y otra razón fue su pasión por tener más poderío. La patología del poder hizo presa de la profesora a tal punto que la enloqueció y se envalentonó para desafiar al propio sistema político que la había encumbrado. No sabemos si en el futuro su partido se siga sosteniendo y pueda ganar elecciones en su ausencia; lo que sí queda claro es que se trata de partidos que tienen dueño. Partidos bisagra o morralla que requieren de las alianzas para sobrevivir y obtener triunfos parciales y por ende beneficiarse con los recursos provenientes del erario público. Es notable la ausencia de la profesora, quien ha dejado de pastorear su rebaño. Es previsible que en cuanto destapen al nuevo candidato del PRI pueda ser liberada o quizá hasta que concluya la actual administración y, con buena suerte, hasta salga limpia de toda imputación. Muchas personas, sobre todo profesores, dicen que es una víctima política y que las acusaciones en su contra son falsas. “En el pecado lleva la penitencia”. En el 2018 es factible que el Panal, como otros partidos “morralla”, concrete una alianza con uno grande, ya sea PRI o PAN, en otras palabras, “venderá caro su amor”, porque de las tres fuerzas políticas mayoritarias el que gane lo hará por una “nariz”. La cultura política mexicana defines sus estrategias y acciones en las fidelidades de sus dirigentes, cuando los aciertos son favorables las acciones se vuelven consensuadas y cuando son distintas, las acciones manifiestan políticas contradictorias y sujetas al escrutinio jurídico. ¿Y la opinión de la población?

El autor es académico de la Facultad de Ciencias Administrativas de la UABC.

http://www.lacronica.com/Columnas/DetalleColumnas/1003095-Reflexion-Universitaria-Gonzalo-Llamas-Banuelos.html

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