OPINIÓN: El cártel que no era cártel

Gustavo Fondevila / REFORMA

Sin lugar a dudas, la noticia del mes es la muerte de Felipe de Jesús Pérez de Luna en un operativo de la Marina con apoyo de la Procuraduría General de la República, Policía Federal y de la Ciudad de México. Esto sucedió en la colonia La Conchita (Tláhuac) donde “El Ojos” tenía su centro de operaciones y controlaba el narcomenudeo en Ciudad Universitaria, Iztapalapa, Milpa Alta, Tláhuac y Xochimilco. La periferia de la banda se había expandido hace años a otras actividades como cobro de piso a comerciantes de la zona, robo con violencia, extorsiones, secuestros, etc.

El operativo terminó con la muerte de otros 7 integrantes lo que probablemente significa la desarticulación del primer nivel de comando del grupo criminal. Un buen golpe que no implica desarmar las redes de distribución y no toca la organización central (el número 2 de la organización “El Grillo” vive a 3 calles del operativo) y el resto de la familia esposa incluida tiene capacidad para reemplazarlo.

EL DÍA DESPUÉS

A nivel general, el consumo de drogas legales e ilegales en la Ciudad de México ha crecido 17% respecto de 2012 (1.3% de la población consume metanfetaminas y 1.1% cocaína – IAPA, 2015). Pero si desagrega por delegación, los números suben todavía más: la Cuauhtémoc concentra el consumo relacionado con bares, discotecas y clubes e Iztapalapa el consumo marginal habitual: el adicto duro que consume a diario. Estos últimos y los estudiantes de la zona oriente y sur de la ciudad eran los clientes habituales de los distribuidores de “El Ojos”.

Para tener una idea de la importancia de esta banda (y de las que quedan operando en otros sectores de la Ciudad), el consumo de drogas (ilegales) entre estudiantes de secundaria y bachillerato fue de 24.4% (total) en 2014 con un aumento respecto del 21.5% en 2009 (CONADIC, 2014).

Las prevalencias de consumo en el último año y en el último mes, fueron de 18.2% y 10.3% respectivamente, lo que también significó un aumento con respecto a 2009, cuyas prevalencias fueron del 15.7% para último año y 9.1% en el último mes. Solo estos números ya ponen a la ciudad como el mayor centro de consumo de drogas del país pero lo peor es que estamos hablando de consumidores…. menores de edad. Y de ningún modo se trata de una narcotiendita: si los estudiantes de la CDMX son aproximadamente 956,041 (482,317 de secundaria y 473,724 de bachillerato SEP, 2016): el mercado de drogas ronda los 233,274 consumidores ¡solo en la educación media!

Aunque muchos lo hayan hecho solamente una vez, este simple dato desmiente cualquier idea de que Tláhuac no era un cártel como sostuvieron las autoridades (o una franquicia de Beltrán Leyva). Este universo de consumo no se abastece con un dealer parado en una esquina oscura sino con un complejo entramado de suministro, corte, distribución, seguridad, lavado, y un larguísimo etc. que incluye mototaxis, pepenadores, vendedores y caciques de organizaciones populares. La mejor prueba son los 26 detenidos en el operativo y los otros 7 en el funeral de “El Ojos”, más los 8 muertos, sin contar las decenas de personas que fueron a despedirlo al cementerio.

Un mundo de gente vinculada a un negocio que de ningún modo pudo funcionar sin la complicidad de policías, ministerios públicos, políticos y que tuvo su punto más violento con las 300 ejecuciones del último año en los límites del Edomex con el oriente de la Ciudad de México. Y ese precisamente fue el gran error: sin tanta violencia, todavía estarían operando en la zona.

Adicción

Porcentaje de la población que consume drogas.

Año Marihuana Cocaína
1976 1.9 0.5
1978 3.8 0.5
1980 3.5 0.7
1986 3.5 0.9
1989 4 1.6
1991 2.8 1
1993 3.5 1.6
1997 5 4.1
2000 5.8 5.2
2003 7.2 4
2006 8.8 3.3
2009 11.4 3.5
2012 15.9 5
2014 19.6 5.5

 

 

http://www.reforma.com/aplicaciones/editoriales/editorial.aspx?id=117311

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