Renuncias en el PRD son un aviso de la derrota en 2018: analistas

Redacción/Vanguardia

El Partido de la Revolución Democrática (PRD) se desfonda y vive la antesala de lo que será su mayor derrota para 2018: la pérdida de la Ciudad de México, previeron analistas y ex perredistas en entrevista con SinEmbargo.

El partido que fue fundado por Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, Porfirio Muñoz Ledo e Ifigenia Martinez y Hernández, es hoy apenas una sombra de lo que fue. Vive una nueva oleada de líderes que renuncian a la fuerza política por estar en desacuerdo con su orientación política y las decisiones que toman las “tribus” dominantes.

El pasado 14 de febrero, el senador Armando Ríos Piter puso su renuncia sobre la mesa. Unas semanas antes, el Senador Zoé Robledo Aburto decidió dejar las filas perredistas y sumarse al partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena), que lidera Andrés Manuel López Obrador.

La politóloga María Eugenia Valdés Vega, profesora investigadora de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), dijo en entrevista que el PRD tiene pocas posibilidades de mantenerse al frente de la Ciudad de México en 2018, debido a que como partido político está “terminando de una forma muy irregular”.

“(En 2018, el PRD) perderá la jefatura y varias delegaciones. Será en la Ciudad en donde tendrá su mayor golpe, porque a nivel nacional no tienen candidatos competitivos. Al que tienen es a Miguel Ángel Mancera, alguien que ni siquiera está afiliado y que es el menos competitivo de los que andan sonando de otros partidos”, dijo.

La especialista lamentó la debacle del PRD, debido a que en su momento fue “el proyecto más importante de izquierda”, y sugirió que quizás ese era el plan de líderes como Jesús Ortega Martínez y Jesús Zambrano Grijalva: quedarse con el aparato del partido para seguir viviendo de él.

“Jesús Ortega y Jesús Zambrano son cuadros que nunca ambicionaron el poder federal. Ellos son gente de aparato de partido, que vive de las estructuras, pero no les importa mucho. A lo mejor les conviene no tener un partido tan grande, porque lo que sea que saquen se lo dividen entre pocos. Me da mucha pena hablar de esto, porque el PRD fue el proyecto más importante de la izquierda, como proyecto común Morena no le llega, es otra cosa. El proyecto fracasó y se han salido todos los que veían al PRD como movimiento de izquierda”, dijo.

Para Valdés Vega el PRD se conformará con sobrevivir con un 10 o 15 por ciento de la intención del voto en la Ciudad de México.

“Aquí hay votos para todos, si hasta Nueva Alianza, el Partido Verde tienen, no sé porqué el PRD no se pueda seguir manteniendo. Lo hará con un porcentaje pequeño, eso le bastará para seguir sobreviviendo sin muchas oportunidades de competir fuertemente”, dijo.

Gustavo Lopez Montiel, experto en partidos políticos del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM), recordó que la salida de líderes del PRD es un proceso que se inició hace tiempo y que no se ha detenido.

“Hay dos factores: que hay otras estructuras en otros partidos que sirven más a su interés (…) y donde el PRD ya no es la única opción. La salida de varios líderes ha hecho que el poder al interior del partido se concentre en la hegemonía de dos o tres grupos que controlan a nivel federal y estatal al partido”, explicó.

El analista explicó que Morena creció en la elección de 2015 y que en el caso de la Ciudad de México, habrá que esperar al destape de los candidatos del Sol Azteca y de la fuerza política que abandera López Obrador.

“Se debe ver delegación por delegación. La política de la Ciudad de México es clientelar, habría que ver cómo esos grupos se desagregan”, dijo.

UN PARTIDO DESDIBUJADO

Para algunos ex perredistas que dejaron las filas del Sol Azteca, el reto del partido está claro: se desdibujó y requiere un “golpe de timón”.

Armando Ríos Piter, el “Jaguar”, que incluso fue considerado para competir por la gubernatura de Guerrero en 2015 y para ocupar la dirigencia nacional, renunció debido a que sus propuestas de cambio para la fuerza política no fueron escuchadas.

“Mi decisión tiene que ver con una serie de sucesos que a lo largo de los últimos dos años he venido planteando, definiendo. Arrancaría con la decisión de renunciar a la candidatura del PRD al Gobierno del Estado de Guerrero donde las redes de complicidad prevalecían en esa entidad, y que son la fuente de una corrupción e impunidad que imperan en Guerrero. Y que no son exclusivas de ese estado, pero son ejemplo de la dinámica que hoy existe en muchos territorios del país y que derivan del actuar de la mayoría de los cúpulas de los partidos políticos”, criticó en entrevista con SinEmbargo.

En enero de 2015, cuando Ríos Piter dejó la candidatura a la gubernatura argumentó que Jesús Ortega Martínez, líder de “Los Chuchos” o Nueva Izquierda (NI), le propuso pactar obligadamente con el exgobernador Ángel Heladio Aguirre Rivero a cambio de la candidatura.

Ese mismo año Ríos Piter se bajó de la contienda interna por la presidencia perredista para sustituir al entonces dirigente Carlos Navarrete Ruiz.

“En ese sentido mi renuncia hace dos años, sólo fue el inicio de una serie de reflexiones de cómo se realiza la vida al interior del PRD. De cómo esto alejó a la gente, le ha hecho perder claridad, obtener malos gobiernos. Todo esto ha alejado al PRD del electorado, de la confianza de la ciudadanía. Renuncié a la convocatoria interna para presidente del partido porque yo hacía un diagnóstico para detener la sangría que vivía el partido, para relanzarlo y reencontrarlo con su visión propuesta y con su militancia, pero el PRD siguió en una inercia erosiva, de la cual yo hice mis planteamientos y no fueron escuchados”, dijo.

En entrevista con este medio en 2014, el ahora ex perredista criticó las alianzas con el Partido Acción Nacional (PAN) y calificó a la fuerza política como “un partido que está desdibujado. Un partido que desde la oposición de izquierda ha perdido tono e identidad.

En ese momento Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, el Senador Alejandro Encinas Rodríguez y el ex Jefe de Gobierno Marcelo Ebrard Casaubón habían dejado ya las filas del partido. Ríos Piter atribuyó esas renuncias a las corrientes internas del Sol Azteca.

“Al final del día tienes estos cuellos de botella y estos instrumentos que solamente entienden hacer política de manera orgánica, ‘o estás conmigo o estás contra mí’”, consideró en aquella ocasión.

Hoy el planteamiento de Ríos Piter sigue siendo el mismo: el PRD necesita de “un golpe de timón” para “arreglar las cosas que puede estar haciendo mal”.

El Senador Zoe Robledo Aburto renunció al Sol Azteca a finales de enero de este año para incorporarse a Morena. Su decisión se dio principalmente por su desacuerdo en el tema de las alianzas con el PAN.

“El PRD está llamado a ser un elemento de unidad hacia las izquierdas en las elecciones de 2018 o para formar parte de un modelo distinto que ve la alternancia partidista, sin importarle la ideología. Yo no creo en las alianzas con el PAN porque desdibujan al PRD (…). Los líderes que quedan deben decidir de qué lado de la historia se quiere estar: si ayudar a que el PAN recupere el poder para que siga convirtiendo al país en una gran fosa, o si puede ayudar a otro campo distinto apoyando a la izquierda partidista y a la no partidista. Yo me fui porque creo que hoy la alternativa para la cambiar al país se llama Morena, y es donde quiero hacer mis contribuciones”, explicó.

EL DECLIVE POR EL PACTO POR MÉXICO

Agustín Guerrero Castillo, excolaborador y muy cercano a Marcelo Ebrard, ahora colaborador de Ricardo Monreal Ávila, Delegado por Morena de la delegación Cuauhtémoc en la Ciudad de México, renunció al PRD hace casi dos años.

El experredista consideró que el partido está en la etapa final de una debacle que se inició con la firma del Pacto por México.

Durante los primeros meses del Pacto por México, se dio una división interna alrededor de la participación del entonces líder del partido Jesús Zambrano en el acuerdo. Principalmente la oposición vino de la tercera fuerza más importante al interior del Sol Azteca en ese entonces, Izquierda Democrática Nacional (IDN) que lidera René Bejarano Martínez, y otras más pequeñas como Movimiento Progresista de Marcelo Ebrard.

“Es un final triste, deshonroso para el partido que representó los sueños, las ilusiones de millones de Mexicanos hace 30 años. Luego de que firmó el Pacto por México, ya no pudo recuperar credibilidad y han sido cinco años de agonía. En este último tramo de cara a 2018 se conjugan dos cuestiones: gente que se mantuvo en el PRD para recuperar el rumbo, pero el partido no tiene remedio y lo han abandonado. Y hay otro grupo que ven en el desastre del PRD un desastre para ellos, porque han disfrutado de los buenos momentos del partido, han tenido cargos públicos y el futuro del PRD es el futuro de ellos y lo están abandonando”, consideró.

Marcelo Ebrard definió en una entrevista con este medio en noviembre de 2013 al PRD como un partido “satélite” del gobierno de Peña Nieto y en crisis con su identidad.

“Todo es control, todo lo están cerrando, porque es más importante el control que el desempeño electoral. Es más importante el control de un partido que ganar las elecciones presidenciales de 2018”, sostuvo en esa ocasión.

Guerrero Castillo opinó que el Sol Azteca es hoy un “partido instrumental para las alianzas con el PAN y con el PRI”, y que sin lugar a dudas, en 2018 perderá la Ciudad de México ante Morena.

“A Morena todas las encuestas le dan un promedio nacional entre 25 y 30 por ciento, está en línea de competencia nacional. Si tenemos ese promedio a nivel nacional, en la Ciudad de México ya está arriba del 40 por ciento”, añadió.

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